Fuentes dignas de crédito nos informan que en nuestra city, específicamente por inmediaciones de los paraderos de transporte público merodeaba una oficial de la Policía de tránsito qué ¿o, vendía o compraba cosméticos a los transportistas? Un estilo poco ejemplar de dedicarse al negocio en plena vía pública, es más tratándose de quienes visten el uniforme de la gloriosa Policía Nacional, nos suponemos que la citada Policía, debería de imponer autoridad impecable, imparcial y ejemplar en el tránsito de nuestra ciudad, pero si se dedica al negocio con los transportistas el asunto ya anda chueco, por eso estamos como estamos, sin más comentarios CUMPITA. (Continuará)
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